En Montessori, la observación es una herramienta pedagógica fundamental que permite a los docentes y guías saber cuándo intervenir, cómo acompañar y cuándo proponer un nuevo desafío, además de crear nuevas estrategias de intervención.
La observación evita intervenciones innecesarias, favorece la autonomía y la confianza, permite identificar señales tempranas de dificultades o talentos especiales. Más que vigilar, se trata de acompañar con respeto, reconocer cada avance, cada intento y cada descubrimiento.
Por otra parte, posibilita la reflexión docente sobre la propia práctica y el análisis pedagógico realizado con el equipo.